El recibidor es el primer gesto de una casa. Un espejo bien ubicado puede ordenar la entrada, reflejar luz natural y hacer que el acceso se sienta más amable.
Claves simples
- Coloca el espejo a una altura cómoda para uso diario.
- Acompáñalo con una consola liviana o una repisa mínima.
- Usa una luminaria cálida para cerrar la composición.
Cuando el conjunto está bien resuelto, la entrada deja de ser un área de paso y se convierte en una presentación del resto de la casa.
